Una de las preguntas que más escucho es: "¿cómo sé si necesito terapia?" Y hay una respuesta sencilla: si la pregunta ya está en tu cabeza, probablemente sea un buen momento para explorarla.
No hace falta estar en crisis. No hace falta tocar fondo. La terapia no es solo para emergencias emocionales — es también un espacio de crecimiento, de autoconocimiento, de afinar la brújula interna.

